En la Antigüedad, las comidas por lo general terminaban con
frutos frescos o secos, productos lácteos y miel. En la Edad Media, en Francia,
los principales manjares dulces, servidos a menudo entre los platos de carne,
eran jaleas, compotas, flanes, manjares blancos, tortas, nieules, fouaces,
échaudés, gaufres y pastelitos. El postre propiamente dicho se componía de la
issue (un vaso de hypocras con obleas), y luego de los boutehors (peladillas
con especias y frutas confitadas).
En el siglo XX, la evolución de la industria alimentaria se
ha traducido en la aparición de los postres instantáneos: mezclas en polvo que
permiten, con una simple disolución en leche, realizar flanes y otras
elaboraciones aromatizadas.
En la composición de un menú, el postre debe elegirse en
función de la naturaleza y de la abundancia de los platos anteriores, sin dejar
por ello de satisfacer el apetito. Variará según si la comida incluye parrilladas
o carne en salsa, pescado o caza, si sucede a un surtido de quesos y también
según la época del año (frutas de temporada) y las tradiciones del calendario.
Por otra parte, la presencia de una especialidad regional o exótica en el menú
puede reforzarse de forma agradable con la de un postre que combine bien con
ella.
Aqui hay algunas opciones de postres saludables que pueden preparar desde la comodidad de su casa.





No hay comentarios.:
Publicar un comentario